Nuestro Vino

A más de 700 metros de altura sobre el nivel del mar, en la Finca Casa Los Pozos, la Bodega trabaja la variedad autóctona más preciada, la Monastrell, sobre un suelo en su mayor parte pardo calizo que posee una corteza de cal de permeabilidad media con una gran capacidad para retener la humedad y soportar largos períodos de sequía.

La Monastrell – cepa de uvas tintas, de racimos pequeños y apretados – es el varietal que mejor se adapta al entorno jumillano, ya que precisa un clima cálido para madurar, y resiste muy bien la escasez de lluvias. Madura muy bien, por la facilidad con que penetra el sol y el aire a través de su escaso follaje. Las numerosas horas de exposición al sol y los abruptos cambios de temperatura, con veranos calurosos durante el día y noches frescas, e inviernos de frío intenso con frecuentes heladas nocturnas, confieren a las uvas de Monastrell una elevada concentración de sus componentes esenciales, permitiéndonos elaborar vinos poderosos, de color intenso, con una gran estructura y complejidad aromática.

Las cepas de Monastrell se cultivan en secano y requieren grandes extensiones de terreno, poseyendo una muy escasa producción que se vendimia manualmente, “a fuerza de riñón”.

La Monastrell, en general, no suele precisar de tratamientos fitosanitarios, ya que posee una gran resistencia a las enfermedades criptogámicas, resultando además favorecida en este aspecto por las condiciones climáticas de aridez y sequía. Esto nos permite cultivarla de forma completamente ecológica, sin las dificultades que las temidas plagas ocasionan al viñedo en otras zonas más húmedas.